About

Cuando escribo FIN me queda un sentimiento dual. Por una parte de satisfacción, al haber conseguido acabar algo en mi vida. Porque soy una mujer de “primeras piedras”, como decía mi padre. Por otro lado me apena separarme de mis personajes, porque igual es que soy rarita, pero les cojo tanto cariño, que no puedo dejar de pensar en ellos pasados días, meses y años.
Son muchos y necesito volver a ellos para que tengan una segunda oportunidad, más recorrido. O quizás es que no conté todo lo que debía y podía, porque la historia era la de otros y ellos no podían ser protagonistas, se tenían que conformar con ser personajes secundarios. 
Por eso este blog se llama “Las Yeserías”, porque vuelvo a retomar la vida de Críspula a través de su nieta Ana, que nació en la cárcel, y que iba a ser la protagonista de la tercera parte del culebrón, pero que duerme en la memoria de este ordenador porque después de dos años trajinando con una historia que parecía fabulosa, al final se ha quedado en poco menos que nada. O no… 

No puedo dejar de pensar en los niños de Elena y Jimena. En Alejandro madurando por exigencias del guión. En Michelle, tan Rocío, tan mi hija, tan cascabelito. Y en Juanito sobre todo, que nació a imagen y semejanza de Silvia, la hija de un amigo que me robó el corazón una tarde en El Reci cuando colocaba sillas para un evento que no recuerdo. Me quería ayudar y le advertí que tuviese cuidado para no pillarse los dedos. Me miró muy seria, y con ese ceceo característico de los niños especiales me espetó que si pensaba que era tonta. Cuando acabamos me abrazó y me dijo que me quería muchísimo. Menos mal que “Campeones” se acaba de estrenar, porque alguien podría pensar que la idea del personaje de Juanito viene de esa peli, pero no es así. Juanito es Silvia, niños adorables, niños para siempre.

Si has leído mis novelas, sabrás de quién hablo. Si no y has llegado hasta aquí, bienvenido y espero que disfrutes. 

Gracias por venir.


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